Desahucio por incumplimiento de contrato y subarriendo no consentido

El arrendador, se encontraba con que sus inquilinos habían incumplido el contrato de arrendamiento de una vivienda por dos motivos: por un lado, no abonaban la actualización de la renta conforme al IPC desde hacía varios meses; por otro, y más grave, habían subarrendado la vivienda a terceras personas sin su consentimiento, lo cual es una causa de resolución contractual. El objetivo era recuperar la posesión del inmueble lo antes posible y reclamar las cantidades adeudadas.

Se procedió a interponer una demanda de desahucio por incumplimiento contractual y reclamación de cantidad. La estrategia incluyó varios puntos clave:

  • Creditación del requerimiento previo: Se aportó el burofax enviado a los arrendatarios reclamando la deuda, un paso fundamental para impedir que pudieran "enervar" (frenar) el desahucio pagando en el último momento.
  • Acumulación de acciones: Se acumuló la acción de resolución del contrato con la reclamación de las rentas impagadas y las diferencias adeudadas por la actualización del IPC.
  • Solicitud de lanzamiento extensivo: Para asegurar la recuperación efectiva de la vivienda, en el suplico de la demanda se solicitó expresamente que la orden de lanzamiento se extendiera no solo a los demandados, sino a "cualesquiera otros ocupantes" que se encontraran en el inmueble, cubriendo así a los subarrendatarios ilegales.